polifenoles

Aliméntate a través de tus bacterias V – POLIFENOLES

FITONUTRIENTES-POLIFENOLES
(Aliméntate a través de tus bacterias V)


Los fitonutrientes son fitoquímicos que se encuentran en las plantas, y que les brindan unas propiedades protectoras y beneficios para mantener y garantizar su vitalidad. Se encuentran presentes en las frutas, verduras, hortalizas o legumbres. Consumiendo estas sustancias podemos obtener ciertas propiedades que promueven nuestra salud con efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Dentro de los fitonutrientes nos centraremos en los polifenoles, pues son los más estudiados en relación a la microbiota intestinal.

¿Qué son los polifenoles?


Los polifenoles son compuestos que fermentan activados por las bacterias que habitan en nuestro sistema digestivo, creando metabolitos que pueden ser beneficiosos, por ejemplo, por su actividad antioxidante. A este respecto es interesante ver los artículos publicados por el Dr. Paul Kroon.



Estas moléculas se absorben muy poco en el intestino delgado llegando casi en su totalidad a nuestro colon sin digerir, donde interactúan con nuestra microbiota intestinal, favoreciendo el desarrollo de determinadas especies e inhibiendo bacterias patógenas (ver estudio). A su vez, las bacterias transforman el polifenol en metabolitos biodisponibles que se absorben mejor que sus precursores con efectos muy positivos para nuestra salud (ver estudio).

¿Dónde los encontramos?

  • Legumbres como lentejas, judías, guisantes y soja.
  • En cereales integrales y especialmente en el trigo sarraceno.
  • Cacao, yerba mate, té y vino tinto, aunque este último no lo aconsejamos dado que por su contenido alcoholico puede afectar negativamente a nuestra microbiota intestinal.
  • Tomate, cebolla, ajos, pimientos rojos, remolacha y berenjena.
  • Y, por último, recomendamos especialmente los frutos rojos por su alto contenido en polifenoles: moras, arándanos, cerezas, fresas, frambuesas, grosellero rojo y negro, uva negra, saúco, ciruela roja.

¿Cuáles son sus propiedades?


Se lea atribuyen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antiagregantes plaquetarias, antibacterianas, actividad estrogénica y moduladoras de la actividad de numerosas enzimas, así como efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular.

grasas buenas

Aliméntate a través de tus bacterias IV – GRASAS BUENAS

Aliméntate a través de tus bacterias IV

GRASAS BUENAS

Como hemos visto, las grasas ayudan a que la alimentación sea más agradable, concentra mucha más energía (calorías) que los otros macronutrientes y permite que la dieta no sea tan voluminosa en caso de requerir mayor aporte de calorías, pero, por regla general, las dietas con alto contenido en grasa tienen muy mala fama, pero existen algunas que han demostrado tener un efecto muy positivo, que puede introducir eficientes cambios en nuestra maltrecha microbiota, y podríamos llegar a la conclusión que son indispensables para mantener un buen estado de salud.

Omega 3



Ácido graso poiinsaturado muy valioso porque es un componente indispensabe para las membranas que rodean cada una de las células de nuestro organismo; tiene relevante importancia para nuestro cerebro, nuestro sistema inmunitario y sistema endocrino. Además tiene un impacto positivo en nuestra microbiota intestinal (ver estudio).

Los tres principales ácidos grasos omega-3 son: Se trata de ácidos grasos esenciales que el organismo no produce y que tenemos que ingerir a través de nuestra alimentación. El ALA se encuentra principalmente en aceites vegetales y a partir de él se puede generar un poco de EPA y de DHA, pero en cantidades muy pequeñas e insuficientes. Así que para tener la cantidad suficiente de EPA y DHA tenemos que recurrir a la ingesta de alimentos ricos en estos ácidos o a suplementos dietéticos que los contengan.

Dónde encontrarlo. Especialmente en pescado y mariscos, principalmente pescados grasos de agua fría, como salmón, caballa, atún, arenques, jurel y sardinas. Aunque, dentro de éstos, recomendamos el pescado de pequeño tamaño por su menor contenido en contaminantes. También en frutos secos y semillas, destacando las semillas de linaza, de chia y nueces negras y, como no, en aceites de plantas donde sobresalen los aceite de linaza, de soja y de colza. Para ampliar información recomendamos clicar en este enlace.

Omega 6



El omega 6 es otro ácido graso poliinsaturado, ácido graso esencial que nuestro cuerpo no produce.

En este grupo de omegas se icluyen, entre otros: Entre los beneficios del omega 6 se suelen mencionar el síndrome premenstrual, también mejora los casos de piel atópica, eczemas, osteoporosis, problemas circulatorios, etc.

Los podemos encontrar en los aceites de borraja, de onagra y otros aceites vegetales, pero necesitan ser ingeridos conjuntamente con los omega 3 para acumularse en las membranas celulares.

Ácido oleico (Omega 9)



Se trata de ácidos grasos monoinsaturados, en este caso no se trata de un aceite esencial porque el cuerpo si es capaz de sintetizarlo.

Los más importantes son: Son muy conocidas porque ayudan en el mecanismo de eliminación de grasas, aumenta el colesterol bueno HDL y retrasa el proceso de envejecimiento entre otros beneficios (ver artículo).

Lo encontramos en las aceitunas, aguacate, frutos secos y aceites de semillas, pero principalmente en nuestra dieta lo ligamos al aceite de oliva, siendo la fuente directa más rica de este ácido.

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fibra alimentaria

Aliméntate a través de tus bacterias III – FIBRA DIETÉTICA

Aliméntate a través de tus bacterias III

FIBRA DIETÉTICA

Descubre qué tipos de fibra nos conviene consumir.

Los beneficios de la fibra son harto conocidos:
  • Regula la evacuación y evita el estreñimiento.
  • Mejora la tolerancia a la glucosa y la respuesta a la insulina.
  • Reduce el colesterol sanguíneo.
  • Reduce el riesgo de algunos tipos de cáncer (colon).
  • Aumenta la saciedad y ayuda al control del peso.
  • Mejora la salud y funcionalidad gastrointestinal.
  • Favorece el crecimiento de flora bacteriana deseable.
Pero el término de fibra dietética agrupa muchas estructuras con diferentes efectos fisiológicos (ver estudio). Sólo a algunas de ellas se las ha denominado prebióticas, porque ofrecen mejores perspectivas para el beneficio de nuestra salud (ver estudio).

Entonces, ¿Cuáles serían las fibras más fermentables?


fibra dietética


Reproducimos el cuadro de "clasificación de fibra dietética" obtenido de este pdf publicado por la Universidad Complutense de Madrid, donde centraremos nuestra atención en las fibras fermentables en un porcentaje superior al 70%.
No nos interesamos por la fibra poco fermentable, dado que al ser escasamente degradada por nuestro sistema digestivo, la excretamos practicamente entera a través de las heces.

De la columna de análogos de carbohidratos, dado que las dextrinas y los de síntesis son compuestos extraídos de productos naturales que se usan como ingredientes en la industria alimentaria, no haremos mención, centrándonos exclusivamente en el almidón resistente.
Y dentro de los almidones resistentes (Resistant Starch = RS, por sus siglas en inglés) debemos hacer una nueva clasificación:

  • RS1 o almidón resistente tipo 1: Físicamente indigerible. Se trata de almidón que es inaccesible porque no puede ser digerido dada la protección de las paredes celulares del alimento. Lo encontramos en las legrumbres, cereales y semillas enteros o parcialmente molidos.
  • RS2 o almidón resistente tipo 2: Se trata del almidón nativo o que encontramos en su forma natural. También es básicamente no digerible porque su estructura bloquea las zonas de acción de las enzimas digestivas. Lo encontramos en la patata cruda, plátano verde o en el maíz rico en amilosa. Es el almidón en su estado natural que calentado a altas temperaturas podemos hacer digestible.
  • RS3 o almidón resistente tipo 3: Es el almidón que ha sufrido una retrogradación, es decir que es el formado cuando el almidón ha sido calentado y enfriado posteriormente. Este almidón no es digerible por las enzimas de nuestro estómago pero si lo es por las bacterias de nuestra microbiota intestinal, por tanto es el que nos interesa.
  • RS4 o almidón resistente tipo 4: Es el almidón sintético modificado quimicamente que no se encuentra en la naturaleza.
Esta distinción nunca la obtendremos en estados puros. En la realidad, dependiendo como se cocinen los alimentos, encontraremos porcentajes diferentes de los 3 primeros tipos.

El almidón resistente tipo 3, que es el que nos interesa, lo encontraremos principalmente en patatas, boniatos, tapioca, arroz y judías blancas, que dejaremos enfríar y que podremos recalentar ligeramente a la hora de ingerirlas.
En la columna de oligosacáridos resistentes tenemos la , estaquiosa, verbascosa, inulina, fructooligosacáridos o FOS y los galactooligosacáridos o GOS.
Todos ellos no son digeribles por nuestro estómago ni por el intestino delgado, de esta forma llegan al intestino grueso donde las bacterias intestinales se encargan de descomponerlos en AGCC (ácidos grados de cadena corta), siendo muy beneficiosos para nuestro organismo. Al tratarse de fibra soluble en agua, facilita la formación de geles en el intestino que posibilitan la absorción de minerales como el calcio, magnesio y fósforo. Estos hidratos se caracterizan por producir gases, que irritan las paredes intestinales, excitando la mucosa y aumentando los movimientos peristálticos, originando la necesidad de evacuación.

  • La rafinosa, la estaquinosa y la verbascosa están compuestas por diferentes combinaciones de tres tipos de moléculas: glucosa, fructosa y galactosa. Lo localizamos especialmente en las legumbres y cacahuetes. Como estos tres tipos de oligosacáridos los encontraremos también en distintas proporciones en los alimentos con inulina, FOS y GOS, los obviaremos, centrándonos en estos tres últimos.
  • La inulina no es degradada por las enzimas de nuestra saliva ni por la secreción pancreática por lo que atraviesa el tracto digestivo prácticamente sin cambios. Es en la primera porción del intestino grueso donde las bacterias comienzan a degradarla produciendo AGCC, especialmente el ácido butírico. La inulina estimula el crecimiento de la buena microbiota intestinal como bifidobacterias y lactobacilos, promoviendo su asentamiento y desarrollo. La inulina la encontramos en su forma natural en ajos, cebolla, puerros, espárragos, alcachofas, plátanos, pataca, diente de león, achicoria y agave, todos ellos conocidos favorecedores de la buena salud desde la antigüedad. Estos alimentos pueden provocar flatulencias o molestias intestinales, sobre todo si no estamos acostumbrados a ingerirlos, por lo que deberían ser consumidos al principio en pequeñas cantidades, hasta que nuestro organismo se adapte, gracias al desarrollo de la microbiota adecuada. Debido a que la inulina es considerada un fructano, resulta problemática para las personas con una débil microbiota intestinal (ver artículo).
  • La industria se ha fijado en el FOS y el GOS como suplemento prebiótico y complemento alimenticio presentándolos en frascos en polvo para disolver en agua.
    El FOS se obtiene principalmente por la degradación de la inulina, tratándose de un oligosacárido cuyo componente es la fructosa, por ello se le denomina también oligofructano. Suele utilizarse como sustituto del azúcar mostrando una capacidad edulcorante cercana al 50% de ésta. Ha mostrado una mayor solubilidad que la inulina. Tanto los beneficios como las contraindicaciones son las mismas que las descritas para la inulina, pero en mayor magnitud, pues podríamos decir que se trata de inulina concentrada, por lo que consideramos siempre es mejor acudir al original y obtener éstos complementos alimenticios de forma natural directamente de los alimentos.
  • El GOS se obtiene mediante la conversión enzimática de la lactosa, un azúcar presente en la leche; están formados por moléculas de galactosa con glucosa y contienen entre 3 y 8 azúcares simples que nuestro intestino delgado no puede digerir, lo que permite que se trasladen al intestino grueso donde las bacterias intestinales lo descompondrán. Lo encontramos en las legumbres, lácteos y alimentos ricos en almidón (patatas y arroz).
La investigación clínica sugiere que 0,8 gr/día de GOS, en combinación con bacterias probióticas, al día durante 6 meses reduce la incidencia de dermatitis y dermatitis atópica a la edad de 2 años en comparación con los bebés con placebo en mayor riesgo de alergia (1).

Otra investigación clínica sugiere 8 gramos de una mezcla de galacto-oligosacáridos y fructo-oligosacáridos/dia durante 6 meses reduce el riesgo de dermatitis atópica en desarrollo (2).
Por último, en la columna de polisacáridos no amiláceos solubles, sólo nos fijaremos en la primera columna que es la que incluye las fibras solubles fermentables en un porcentaje superior al 70%, tenemos las hemicelulosas, Beta-glucanos, pectinas, gomas, mucílagos, alginatos, carragenatos y galactomanano.
  • Las hemicelulosas forman parte de las paredes de las células vegetales, por lo que no especificaremos ningún alimento en concreto.
  • El Beta-glucano es un polisacárido que sólo contiene glucosa como componente estructural. Se suele presentar como celulosa en las plantas, cereales y setas. Este tipo de fibra es conocido por su capacidad de activar el sistema inmunitario y normalizar los elevados niveles de colesteros LDL, ayudan a cicatrizar heridas, prevenir infecciones y como adyuvante en el tratamiento del cáncer. La fuente principal de beta-glucano son los cereales, fundamentalmente la avena y la cebada, y las setas, especialmente el reishi (Ganoderma lucidum), shitake (Lentinus edodes), maitake (Grifola frondosa) y el enokitake (Flammulina velutipes).
  • Las pectinas es una fibra natural que se encuentra en las paredes celulares de las plantas, sobre todo en las pieles de las frutas. Se digiere exclusivamente en el intestino grueso y la parte no digerida se desecha directamente como materia fecal. Tiene una alta solubilidad en agua que junto al azúcar y ácido de la fruta se convierte en un gel muy favorable para nuestro intestino, por lo que puede ser muy útil en ciertos tipos de diarrea infantil. También hay estudios de laboratorio que atribuyen propiedades para la prevención del cáncer colorrectal y también que inhiba, retrase e incluso revierta la diseminación de las células tumorales. Las frutas como el kiwi, uvas, pomelo, plátano, naranja, limón, cerezas, manzanas y peras son la principal fuente de pectinas, así como la zanahoria y la calabaza. La cocción de estos alimentos favorece que las bacterias intestinales accedan con mayor facilidad a las pectinas.
  • Las gomas y mucílagos son sustancias pegajosas y viscosas que al contacto con el agua se hinchan formando una sustancia gelatinosa. Las encontramos en la mayor parte de los vegetales, en semillas de lino y chía, en pseudocereales como el alforfón y el amaranto y en las algas, aunque éstas últimas al tener que consumirse en pequeñas cantidades debido a su alto contenido en yodo, no obtendremos un notable aporte de mucílago.
  • Los alginatos y carragenatos también los encontramos en las algas, por lo que su aporte no debe ser considerado por lo expuesto para los mucílagos.
  • Los galactomananos son utilizados por la industria alimentaria para aumentar la viscosidad del producto como son la goma guar, la goma de garrofín, goma de fenogreco y la goma tara.

Investigación científica

(1)Kukonen K, Savilahti E, Haahtela T, et al Probiotics and prebiotic galacto-oligosaccharides i the prevention of allergic diseases: doublé-blind, placebo-controlled trial. J Allergy Clin Immunol 2007;119(1):192-198
(2) Moro G, Arslanoglu S, Stahl B, et al. A mixture of prebiotic oligosaccharides reduces the incidence of atopic dermatitis during the first six monthsof age. Arch Dis Child 2006;91(10):814-819
fibra dietética

Aliméntate a través de tus bacterias II – MACRONUTRIENTES Y FITONUTRIENTES

Aliméntate a través de tus bacterias II

MACRONUTRIENTES Y FITONUTRIENTES

Deberíamos dar preferencia a aquellos alimentos que nos proporcionen más prebióticos de estos grupos de macronutrientes, constituido por:

HIDRATOS DE CARBONO Ver fibra dietética

Es la fuente principal de energía. Indispensable para el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso central. Durante el metabolismo se queman para producir energía, pero si se consume por encima de las necesidades el organismo los convierte en grasa almacenada y retenida bajo la piel. Se puede dividir en tres grupos. Los dos primeros de absorción rápida y su excesiva ingesta incrementan una actividad bacteriana intestinal patógena en detrimento de bacterias intestinales beneficiosas y, el último, de absorción lenta.

  • Monosacáridos. Los más comunes son glucosa, fructosa, galactosa. Éstos pasan a través del tracto digestivo sin ser modificados.
  • Disacáridos como la sacarosa (azúcar), lactosa, maltosa. Están compuestos por azúcares simples y el cuerpo necesita convertirlos en monosacáridos para poderlos absorber.
  • Polisacáridos como el almidón, glicógeno, celulosa. Son los carbohidratos más complejos y que podemos encontrar en la ingesta de almidones resistentes y fibra dietética. Nuestros intestinos los fermentan y transforman en AGCC como el butirato (hay pocos alimentos que dispongan de este ácido por lo que necesitamos indispensablemente de las bacterias intestinales para sintetizarlo), propionato y acetato.
Ya que hemos mencionado los AGCC incluimos este corto video que, aunque habla más de la bondad de los probióticos, también menciona que el tránsito de la salud a enfermedad está muy relacionada con estos ácidos grasos y que "las moléculas sintetizadas por las bacterias intestinales (probióticos) entran dentro de esta clasificación de AGCC como el ácido láctico, ácido acético, ácido butílico y ácido propiónico"...

PROTEÍNAS Ver fibra dietética

Desarrollan y regeneran los músculos y tejidos corporales. Las proteínas consumidas en exceso el cuerpo las transforma en carbohidrato para utilizarla como fuente de energía. El problema radica en que este proceso de transformación en energía genera amoniaco (que es altamente tóxico, aunque la mayor parte se elimina por la orina transformado en urea) y otras sustancias nitrogenadas como las nitrosaminas. La acumulación de estas sustancias puede provocar formación de tumores al alterar el tejido intestinal, y afectar a nuestro cerebro, además de reducir la producción de AGCC.

GRASAS Ver grasas buenas

La grasa ayuda a que la alimentación sea más agradable, concentra mucha más energía (calorías) que los otros dos macronutrientes y permite que la dieta no sea tan voluminosa en caso de requerir mayor aporte de calorías.
Podemos diferenciar varios tipos de grasas:
  1. Saturadas

    Son sólidas a temperatura ambiente. Normalmente su procedencia es de origen animal, aunque algunos aceites como el de palma y coco lo contienen también en altas concentraciones. Este tipo de grasa se la relaciona con alta concentración de colesterol en sangre y riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. La encontramos en carnes, lácteos y sus derivados y muchos alimentos preparados (postres, tartas, galletas, pizzas, empanadas…). Deberíamos reducir al mínimo el consumo de este tipo de grasas.

    Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) pertenecen al grupo de ácidos grasos saturados (AGS) (ver artículo). Los AGS, cuanto más cortas son sus cadenas, mejor absorción (ver artículo). Por el contrario, los AGS, cuanto más largas son sus cadenas, por tanto, cuanto más saturados están, peor se absorben, complicando también una adecuada absorción de AGCC tan necesarios para nuestra salud. Eso no quiere decir que debamos eliminar los ácidos grasos de cadenas largas completamente, pero sí reducir su ingesta optando mayoritariamente por alimentos vegetales ricos en fibra (si quieres mayor información sobre las grasas saturadas más perjudiciales y en qué alimentos las puedes encontrar, clica aquí).
  2. Insaturadas o No saturadas

    Son líquidas a temperatura ambiente y supuestamente son las grasas más saludables:
    • Mono insaturada
      Regula funciones fisiológicas del organismo, mejorando la absorción de nutrientes (vitaminas liposolubles A,D,E y K), proporciona energía, refuerza cabello y piel y regula funciones fisiológicas del organismo manteniendo la salud del cerebro y del sistema nervioso central. Lo encontramos en los frutos secos, aceitunas, aguacate, aceite de oliva, etc.
    • Poli insaturada
      Son los famosos ácidos grados esenciales omega-3 y omega-6, porque nuestro cuerpo no los produce y por tanto hemos de ingerirlos a través de nuestra dieta. Son importantísimos componentes estructurales de las membranas celulares y, por tanto, muy necesarios para el funcionamiento de la visión, sistema nervioso central, cerebro, corazón, respuesta inmunitaria e inflamatoria. Los encontramos en aceites de semillas vegetales, pescado azul, aceites de pescado, verduras de hoja verde…
    • Grasas Trans (AGT)
      Grasas manipuladas por la industria, haciéndolas pasar por un proceso de hidrogenación a fin de solidificarlas, para aumentar el plazo de consumo y estabilizar el sabor de los alimentos. Sus efectos son más dañinos que las grasas saturadas para nuestra salud, por lo que deberíamos evitarlas.

FITONUTRIENTES Ver polifenoles

Los fitonutrientes, o fitoquímicos, son compuestos químicos bioactivos que se encuentran en la mayor parte de las plantas. Estos componentes le dan a la planta su color, sabor, olor e incluso textura y ayudan a protegerlas de las bacterias, hongos, radiación UV, virus y enfermedades.

Muchos artículos científicos corroboran la importancia de los fitonutrientes en el buen estado de nuestra salud (ver estudio científico).

Hay muchos tipos de fitonutrientes (ampliar información), pero nos detendremos especialmente en los polifenoles por sus efectos prebióticos y por tratarse de los fitonutrientes más estudiados, debido a los beneficios sobre nuestra microbiota intestinal porque mantienen el equilibrio microbiano estimulando el crecimiento de bacterias beneficiosas e inhibiendo las bacterias patógenas (ver investigación).

Así iremos viendo cada uno de ellos en los siguientes artículos.

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Prebióticos

Aliméntate a través de tus bacterias I – PREBIÓTICOS

Aliméntate a través de tus bacterias I

PREBIÓTICOS

Alimento prebiótico son aquellos que contienen ingredientes no digeribles que benefician el crecimiento de los microorganismos del colon (microbiota intestinal), mejorando por ende la salud. En diciembre 2016 la ISAPP (Asociación Científica Internacional para Probióticos y Prebióticos) actualizó la definición de prebiótico como "un sustrato que es utilizado selectivamente por los microorganismos huésped que confieren un beneficio para la salud" (Ver informe).

Los prebióticos

Prebióticos, como hemos visto, son los alimentos ricos en fibra que contienen ingredientes no digeribles por nuestro estómago y que estimulan el crecimiento de los microorganismos del colon alimentando las bacterias beneficiosas que colonizan nuestros intentinos (microbiota intestinal), mejorando por ende la salud y nuestro bienestar general.

Dicho de otra forma, serían las sustancias presentes en los alimentos que sirven de comida a las bacterias que se encuentran en nuestros intestinos.
Las bacterias de nuestros intestinos (microbiota intestinal) fermentan la fibra alimentaria transformándola en AGCC Ácidos Grasos de Cadena Corta (ver video), por lo que sería recomendable proveernos especialmente de aquellas fibras que realmente son fermentables por nuestra microbiota.

Qué caracteriza a un prebiótico respecto a otros alimentos

Todo lo que comemos conforma una comunidad bacteriana intestinal Ver estudio.

Entonces, ¿qué caracterizaría a un prebiótico?

  1. Que resiste el ácido gástrico. Su resistencia hace que salga indemne del estómago y llegue intacto a los intestinos.
  2. Las bacterias intestinales lo fermentan. Las bacterias del colon se encargan del prebiótico produciendo ácidos grasos esenciales, vitaminas, extrayendo minerales y energía para el cuerpo.
  3. Favorece el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas para nuestro organismo.
Por tanto es de vital importancia saber lo que ingerimos. Los macronutrientes son las principales sustancias que colaboran en el buen funcionamiento de nuestro organismo, porque proporcionan la energía que necesitamos y conocer la cantidad, el tipo y la proporción en que ingerimos estos tres nutrientes es esencial. Ver en este informe qué dice la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) sobre los macronutrientes.

Conclusiones de una alimentación rica en prebióticos

Se incrementa la microbiota beneficiosa, especialmente de las dos bacterias más importantes para nuestra salud: las bifidobacterias y los lactobacilos.

En su fermentación se generan ácidos grasos de cadena corta esenciales para nuestra salud como el butirato, propionato y acetato.

Efectos favorables sobre nuestra salud

  • Estimula e incrementa el sistema inmune
  • Normaliza nuestro tracto intestinal, ayudando a prevenir diarreas y estreñimientos, incluso con la toma de antibióticos
  • Parece ser mejora los síntomas del colon irritable
  • La generación de butirato nos previene del cáncer de colon
  • Reduce infecciones
  • Favorece la absorción de minerales esenciales
  • Esencial para el cuidado de tus huesos dado que facilita la absorción del calcio previniendo o mejorando la osteosporosis
  • Previene de la obesidad por la sensación de saciedad que produce la fibra

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