Funcionamiento del cuerpo

CUIDA TU CUERPO

Más vale prevenir que curar.

COMO FUNCIONA TU CUERPO

Tipos de prevención y sus objetivos según la OMS

  1. PREVENCIÓN PRIMARIA: Evitar la enfermedad
  2. PREVENCIÓN SECUNDARIA: Intervenir en la evolución natural de la enfermedad
  3. PREVENCIÓN TERCIARIA: Mejorar la calidad y esperanza de vida

Para empezar, no hay nada mejor que conocer nuestra fisiología para ponernos manos a la obra en la prevención de enfermedades, es decir, conocer las propiedades y funciones de los órganos y tejidos de nuestro cuerpo.

Aprende a cuidar de tu cuerpo. Para ello, te enseñamos cómo funciona. Creemos que la mejor manera de aprenderlo es mediante el concepto de sistemas y aparatos, pues los órganos están estructurados y se disponen para realizar una función común que se denomina sistema orgánico. Aunque todos los autores no están de acuerdo en la cantidad de sistemas establecidos ni en los órganos que lo componen, vamos a explicar los más consensuados, tras lo que contaremos cómo debemos cuidarlos para que nos duren el máximo de tiempo posible en las condiciones más favorables:
Tiene funciones metabólicas, sensoriales, excretoras, regula la temperatura corporal y es la primera barrera protectora contra agentes externos.

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El sistema nervioso está formado por la unión de células especializadas en la transmisión de impulsos nerviosos denominadas neuronas.

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El sistema neuroendocrino actúa a través de la liberación de unas sustancias denominadas hormonas. Dichas hormonas son reguladas por la acción del sistema nervioso.

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El sistema cardiovascular es el sistema formado por el corazón y los vasos sanguíneos (las arterias y las venas).

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El sistema linfático es una red de conductos que transportan un líquido que se denomina linfa.

La linfa es un líquido viscoso de gran importancia para el correcto funcionamiento del sistema inmune.

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Conjunto de órganos que nos permite intercambiar gases con el medio ambiente, cumpliendo funciones esenciales como filtrar, humidificar y calentar el aire que respiramos.

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Aporta al organismo los elementos que este necesita para su correcto funcionamiento: los principios inmediatos (glucosa, aminoácidos y ácidos grasos), las vitaminas y minerales, el agua y el oxígeno.

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El aparato urinario excretor se encarga de limpiar la sangre de desechos y devolverla al torrente circulatorio.

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Órganos sexuales responsables de la reproducción humana.
Nuestro papel es darle las herramientas necesarias para que funcione correctamente.

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Es el conjunto de huesos que proporciona al cuerpo humano su estructura.

Y tiene múltiples funciones como el movimiento, la protección, la hematopoyesis y la homeostasis.

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Conjunto de músculos formando una estructura. Actúan a modo de muelle en las que sus células se contraen y relajan dependiendo de las acciones que deban realizar.

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Microbiota

MICROBIOMA


Microbioma humano o microbiota es el conjunto de microorganismos que habitan en los distintos sitios, tanto sobre como dentro, de nuestro cuerpo.

Pero para adentrarnos en este apasionante tema es conveniente tener claros una serie de términos, por lo que comenzaremos con esta pequeña relación que es conveniente recordar:

MICROBIOMA

  • La colonización es el proceso por el cual los microorganismos se instalan en nuestro cuerpo y que se inicia justo en el momento del nacimiento. Debemos pensar que estos microorganismos son anteriores a la aparición del ser humano en la Tierra con los que hemos coexistido y cooperado estableciendo una relación simbiótica que ha beneficiado nuestra propia evolución.

  • Microbiota intestinal es el mundo microscópico que habita en nuestro intestino, nutrida adecuadamente de alimentos prebiótico. Ésta es una comunidad viva, que los científicos comienzan a consideran como un nuevo órgano, dado que cada vez descubren más y diversas e importantes funciones para el mantenimiento de nuestra salud, de tal modo que si éstos microorganismos enferman, nosotros también lo hacemos.

  • Disbiosis intestinal será, por tanto, el desequilibrio de la microbiota intestinal, de su función metabólica y de su reparto a lo largo del intestino. Este incorrecto funcionamiento puede dar lugar a que sustancias nocivas del intestino traspasen a la sangre y se acumulen en el cuerpo, llegando a producir ciertas patologías de diversa gravedad.

  • Alimento probiótico sería aquel que contiene microorganismos vivos que pueden permanecer activos en el intestino, modificando, diversificando y reponiendo nuestra microbiota intestinal. Como por ejemplo los fermentados.

  • Alimento prebiótico son los alimentos que contienen ingredientes no digeribles que benefician el crecimiento de los microorganismos del colon (microbiota intestinal), mejorando por ende la salud.

La importancia de la microbiota



Estos microorganismos son esenciales para nuestra salud en general y no sólo se las relaciona con la digestión, deborando alimentos que nuestro organismo no podría asimilar, mantenido fuerte nuestro sistema inmunológico, protegiendo nuestro epitelio intestinal, sino también con múltiples funciones como el desarrollo de nuestro cerebro influyendo en nuestro estado de ánimo y por tanto en nuestro comportamiento al gestionar de forma diferente nuestras emociones y estrés, incluso nuestra forma corporal.

Recomendamos la visión de este breve (poco más de 5 min) pero muy interesante video del Dr. Francisco Guarner donde nos recuerda la importante función que tiene la microbiota en nuestro organismo.

Función metabólica, fermentando los residuos no digeribles para así obtener la energía de los vegetales, grasas, etc...
  • Absorber nutrientes esenciales para mantener la salud (buenas funciones corporales).
  • Formación de nutrientes esenciales como la biotina que interviene en el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas, aminoácidos y purinas.
  • Producción de AGCC (ácidos grasos de cadena corta) resultantes de la fermentación de los hidratos de carbono, entre los que destaca el butirato.
Función trófica, estimulando el sistema inmune y las células neuroendocrinas que tenemos en nuestro aparato digestivo y que controlan nuestro desarrollo corporal e incluso funciones del cerebro.

Y la simbiosis mutualista que establecemos con las bacterias, donde nos beneficiamos por las innumerables funciones que ejercen en nuestro organismo mientras que las bacterias se aprovechan de nuestra temperatura corporal estable.

¿Cuándo y cómo se adquiere la microbiota?

Entonces podemos hablar ya de microbiota o microflora que es el conjunto de microorganismos que se localizan en nuestro intestino y mucosas, ejerciendo tareas muy importantes para nuestra salud.

La hipótesis más plausible actualmente es que los bebés nacen estériles y que la microbiota vaginal de la madre, que pasan al hijo en el momento del parto, será la que desarrollará su sistema inmune (quedando demostrado que los nacidos por cesárea tienen más propensión a enfermedades autoinmunes), comenzando en ese instante la colonización del intestino y desarrollándose con la lactancia materna.

¿Qué utilidad tiene el apéndice?

Durante mucho tiempo se ha catalogado de inútil este órgano. Como si se tratara de un error de nuestra evolución, creando una prolongación ciega inservible.

Recientemente, investigadores de la Universidad Duke de Carolina del Norte EEUU, creen que se trata del refugio que tienen las bacterias intestinales cuando el sistema digestivo padece una grave enfermedad quedándose sin su flora intestinal. Es decir, una reserva para que las bacterias puedan emerger nuevamente y colonizar de nuevo el intestino, protegiendo así nuestro sistema inmunológico.

¿Influye también en nuestro cerebro la microbiota?

Por otro lado, y no menos importante, cada vez existen más estudios donde se asocia la microbiota como la responsable de la comunicación entre intestino y cerebro, a través del nervio vago, reconociendo una íntima conexión entre la composición de la microbiota intestinal y nuestra respuesta emocional y de conducta.

El problema planteado actualmente a los científicos es investigar si las bacterias del intestino son las responsables de influir en el desarrollo del cerebro y su actividad o, por el contrario, son las diferencias preexistentes en el cerebro las que influyen en el tipo de bacteria que se acomoda en nuestro intestino; o bien, el intercambio es mutuo o existe un tercer factor o factores que influyen a ambos.

Hábitos alimentarios

Cuando comemos no sólo nos alimentamos a nosotros mismos sino también a nuestra bacterias. Actualmente comemos muy mal alimentando a los microorganismos nocivos que nos hacen enfermar; éstos liberan toxinas que provocan una respuesta violenta por parte de nuestro sistema inmunológico (disbiosis intestinal) y eso nos causa inflamación.

La inflamación se extiende por nuestro cuerpo rápidamente. Cuánto más alto es el nivel de inflamación, más propensos somos a padecer todo tipo de transtornos: síndrome de intestino irritable, obesidad, alergias, etc.

Tenemos microorganismos que adelgazan como la Akkermansia Muciniphila y otros que engordan como el Firmicutes Sp. Depende de nuestros hábitos escoger cuales nos interesan.
Invierte un poco de tiempo con este reportaje (50 min.) porque te dará una visión completa de la importancia de nuestro microbioma.

Puede contener alguna imagen o comentario que podría herir la sensibilidad de personas especialmente escrupulosas o que tengan miedo a los gusanos, insectos, microbios, etc.
Marcha nórdica

EJERCICIO FÍSICO Y MICROBIOTA

“Orandum est ut sit mens sana in corpore sano”.
(Uno sólo debe rezar por una mente sana en un cuerpo sano. - Décimo Junio Juvenal)

EJERCICIO FÍSICO Y MICROBIOTA



Juvenal viene a decirnos que por lo que se debe rezar de verdad (o dar gracias al destino) es por tener tanto mente como cuerpo sanos. Así, debemos intentar mantener tanto nuestro cuerpo como nuestra mente en forma. Curiosamente nuestra microbiota intestinal juega un papel clave en ello.

¿Por qué es tan necesario el ejercicio físico?

Para comenzar, recordar que el ejercicio físico ayuda a deshacernos de los desechos acumulados en nuestro cuerpo, ejerciendo una limpieza interna de nuestros órganos, músculos y sistema linfático; el esfuerzo nos hace respirar más profundamente llenando de oxigeno nuestro cuerpo, favoreciendo el correcto funcionamiento de las células y eliminando toxinas a través del sudor.

Relación cuerpo/mente

Cuerpo y mente son inseparables, el primero físico y el segundo etéreo o inmaterial. Se mantienen unidos como el papel untado de aceite que si intentamos separarlos se deterioran ambos.

Se ha demostrado que el ejercicio influye en el cerebro y sobre todo en el hipocampo (incrementando la memoria: la principal función del hipocampo es la de mediar en la generación y la recuperación de recuerdos); de la misma manera que crecen nuestros músculos también lo hacen partes de nuestro cerebro al practicar ejercicio.

Desde otro punto de vista, también evidenciado por numerosos estudios, se relaciona el sedentarismo en los países desarrollados como la causa de entre el 9 al 16% de muertes. Por tanto un ejercicio físico regular y moderado acabará por fraguar los cimientos que hablábamos cuando cuidamos nuestra mente a través de la meditación.

¿Qué beneficios nos aporta el ejercicio físico?

Es más que sabido que el ejercicio físico mejora la función mental, la autonomía, la memoria, la rapidez, la “imagen corporal” y la sensación de bienestar, se produce una estabilidad en la personalidad caracterizada por el optimismo, la euforia y la flexibilidad mental. Además, el deporte tiene una gran influencia en la prevención de muchas enfermedades como la obesidad, la hipertensión y la diabetes.

Concluyendo, algunos de los cambios que nos proporciona el ejercicio físico son reconocibles cuando los practicamos porque los sentimos e incluso, algunos son tan evidentes que son perceptibles visualmente. La relación de los beneficios es muy extensa y vamos a intentar relacionarlos a continuación pero, sin duda, nos dejaremos alguno en el tintero:
Beneficios biológicos:
  • Mejora de nuestro estado de forma y resistencia física.
  • Regula la presión arterial.
  • Mantiene y puede incrementar la densidad ósea.
  • Podemos regular el peso corporal.
  • Aumenta el tono y la fuerza muscular.
  • Mejora de la flexibilidad y movilidad de las articulaciones.
  • Reduce la sensación de fatiga.
Beneficios psicológicos:
  • Aumento de la autoestima.
  • Mejora el concepto de nuestra imagen.
  • Reduce el aislamiento social.
  • Rebaja la tensión emocional y el estrés.
  • Ayuda a recuperarnos de la depresión.
  • Nos relaja.
  • Aumenta el estado de alerta.
  • Disminuye el número de accidentes laborales.
  • Reduce la agresividad, ira, angustia...
  • Incrementa el bienestar general.

¿Cómo influye el ejercicio en la microbiota?

Está demostrado que el ejercicio físico realizado en las dosis recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) mejora nuestra condición física y calidad de vida.

Hasta hace poco se creia que estos beneficios estaban limitados, en primer lugar, a que mejora la circulación sanguinea (también de los intestinos) originando un mayor suministro de nutrientes e incrementando la función intestinal y, por otro lado, ayudando a favorecer la motilidad intestinal fomentando así la evacuación de excrementos o residuos.

Estudios recientes en ratones dan como resultado que los que practicaron ejercicio físico muestran una mayor abundancia y variedad de bacterias intestinales que los ratones sedentarios (Ver estudio) y otro más(Ver estudio).

Los estudios en humanos no son tan evidentes y no se ha podido demostrar esta íntima relación ejercicio-microbiota, posiblemente porque las personas que hacen ejercicio también tienen una alimentación más saludable. Aunque hay investigaciones en marcha que parecen sugerir que es un precursor de una mayor biodiversidad microbiana intestinal (Ver artículo).

En cambio, los atletas sometidos a estrés físico, por el duro ejercicio al que se someten, y psiquico, por obtener determinadas marcas, pueden incidir negativamente en su microbiota (Ver estudio).
Consejos de alimentación

CONSEJOS DE ALIMENTACIÓN

Unos consejos para adquirir unos hábitos que nos ayudarán a estar más saludables.

CONSEJOS DE ALIMENTACIÓN

¿Qué y cómo debemos comer para evitar enfermedades?



Estudios empíricos realizados sobre la población más longeva ha demostrado que para poder cumplir muchos años con una buena salud se ha de:

  • Comer poco prolonga la vida y la hace más saludable pero, como siempre, no hay que caer en los extremos de llegar a la desnutrición.
  • Comer natural porque contiene más nutrientes. Consumir alimentos procesados nos puede llevar a ser más propensos a sufrir alergias y empeorar nuestro sistema inmune.
  • Comer variado dentro de cada grupo o categoría de alimentos y especialmente carbohidratos complejos y fibra.
Para redondear esta triada habría que añadir unos fuertes lazos familiares y de amistad.

¿Hay algún alimento que debamos evitar?

Tendríamos que tener cuidado para evitar o consumir el mínimo posible de estos tres grupos de alimentos y sus derivados:

  • Los lácteos en general porque genera mucosidad, dificulta la absorción de nutrientes, puede generar entornos ácidos en el espacio extracelular y estados pro-inflamatorios productores de todo tipo de enfermedades y produce alergias y sensibilidad especialmente la intolerancia a la lactosa.
  • Las harinas refinadas porque son una fuente rápida de azúcar en sangre, que al hacerse en exceso y de forma tan rápida que el cuerpo no consigue quemarlo y lo acumula en forma de grasa.
  • El azúcarrefinado que se produce de forma artificial sin ningún aporte de vitaminas y minerales, siendo el responsable de la mayor parte de enfermedades que se desarrollan en nuestro cuerpo.

¿Qué comer en caso de enfermedad?

El método de prevenir y controlar la enfermedad es cambiar nuestra alimentación, pues ésta es muy importante para el microbioma. Los cambios dietéticos pueden tener un gan impacto en la transformación de nuestra microbiota intestinal para convertirla en un ecosistema saludable. Seguramente cada caso es distinto y dependiendo el tipo de dolencia tendríamos que investigar para:

  • Ingerir alimentos que nos favorecen en el proceso de curación.
  • Evitar alimentos que nos puedan perjudicar.
  • El ayuno terapéutico guiado por profesionales de la salud puede ayudar también en muchas transtornos.

¿Es sana la proteína animal?

La proteína de origen animal es más nutritiva y completa que la vegetal, pero deberíamos tener mucho cuidado de no abusar de ella.

¿Es peligrosa la dieta vegana?

Todos los nutrientes que el cuerpo necesita los podemos encontrar en una dieta vegana. Pero ésta ha de ser planeada y programada para evitar cualquier déficit alimentario. Esta dieta obedece a la compasión, es decir, a una fuerte emoción que surge tras observar que la industria agroalimentaria somete a los animales a un enorme sufrimiento que deseamos evitar.

¿Son mejores los productos ecológicos?

Desde el punto de vista de la salud, no hay ninguna base científica para asegurar que los productos ecológicos sean mejores que los convencionales. Generalmente se culpa a éstos últimos de falta de vitaminas y minerales, pero esto es debido a que se recogen verdes y recorren muchos kilómetros antes de llegar a nuestra mesa, lo mismo que podría pasar con los primeros. Con un pequeño consumo diario de agua de mar podríamos cubrir perfectamente nuestra necesidad de minerales.

Si no tenemos en cuenta el factor nutricional, pero atendemos a un sentimiento de amor por el prójimo y la naturaleza, sin duda sería mejor optar primero por los productos de proximidad que garantizan la biodiversidad y evitan la contaminación ambiental ocasionada por su transporte a cientos y miles de kilómetros de distancia, y en segundo lugar por los productos ecológicos para evitar las negativas consecuencias que los agentes químicos usados tienen sobre la tierra, las aguas freáticas y la salud de los propios agricultores que están en contacto con ellos.

¿Son sanos los alimentos transgénicos o modificados genéticamente?

Se les puede atribuir alguna ventaja como la de ser más resistentes a enfermedades o inclemencias meteorológicas, pero sus riesgos (ambientales, económicos y sobre la salud humana) son demasiado elevados para considerarlos seguros.
Decálogo de la salud

DECÁLOGO DE LA SALUD


“Cuando la ignorancia acaba, aparece nuestra Naturaleza Original”


(frase extraída del vídeo de youtube Zen Hermits Living in the Zhongnan Mountains China Documentary .The Cloaked Hermit)

EL DECÁLOGO DE LA SALUD

La salud es un estado del cuerpo que depende no sólo de un factor aislado, sino de un conjunto de cosas. Por eso, desde La Bacteria Feliz hemos desarrollado un método que hemos denominado MÉTODO NEMO, en recuerdo del Capitán Nemo, del libro Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne, ya que con él puedes entrar y bucear en tu océano interior (no en vano somos aproximadamente un setenta por ciento de agua), y capitanear todos los aspectos de tu vida que pueden afectar a tu salud.

El MÉTODO NEMO, acrónimo de las palabras NUTRICIÓN, EMOCIÓN, MOTIVACIÓN/MOVIMIENTO y OBSERVACIÓN, es pues un método para la mejora del terreno del ser humano. Pensado a modo de manual para el autocuidado, cada uno de los aspectos descritos pretende abordarlos desde la siguiente visión:

Nutrición:

Deberíamos recordar que hay que comer cuando tenemos hambre, adaptar nuestra alimentación a nuestras necesidades según nuestra forma de ser y sentir y practicar ayunos de vez en cuando. Asimismo, es importante también tener en cuenta que nos nutrimos de elementos líquidos y gaseosos como el oxígeno, por lo que es importante ver qué calidad de agua bebemos o aire respiramos.

Emoción:

Deberíamos observar qué emociones nos dominan más habitualmente y hacernos conscientes de ellas sin juzgarlas. Sólo observarlas, sentirlas y aceptarlas.

Motivación y movimiento:

Ambas palabras tienen el mismo origen etimológico; del vocablo latín motivus. Y es que ante todo, a pesar de que queramos salir de cualquier situación que nos esté impidiendo ser seres humanos completos, si no encontramos la motivación suficiente, no seremos capaces de hacer los cambios que necesitamos para mejorar nuestra situación. Y por supuesto, los cambios requieren de una acción en movimiento. Y es que tal y como reza un famoso aforismo chino, “bisagra que no se mueve, se oxida”. Para ello, debemos buscar alguna actividad que nos guste para poner a nuestro cuerpo en movimiento. Aunque sea sólo salir a la calle para pasear cada día un rato.

Observación:

Aunque estemos comiendo aquello que se supone que es lo correcto, tengamos nuestras emociones reguladas de una manera saludable y estemos lo suficiente motivados y en movimiento para hacer los cambios requeridos, si no hay una acción de observación externa e interna, difícilmente acabaremos de cambiar nuestro terreno para que la naturaleza sepa poner las cosas en el sitio que le corresponden para la recuperación de la salud de ese ser humano.

  1. Observación externa: es la observación de aquellos factores externos a nosotros como pueden ser los factores climáticos o los tóxicos que nos rodean (aquellos que ingresamos a través de lo que comemos, lo que respiramos o lo que nos ponemos en la piel y las mucosas) de una manera continuada que debemos vigilar. Asimismo, veremos nuestro entorno físico; cómo es mi casa, qué tengo en ella, ¿todo lo que hay en ella, realmente lo necesito? ¿por qué tengo lo que tengo? Y por otro lado, debemos ser muy honestos con nosotros mismos ya que buscaremos aquellas cosas que me molestan o disgustan de mi entorno: mi familia, mi trabajo, mis relaciones,…

  2. Observación interna: en este punto entra la observación de nuestros “tóxicos interiores” en forma de esa conversación que tenemos con nosotros mismos y esas sensaciones que nuestro cuerpo detecta (como la incomodidad de estar con alguien o en algún sitio) y que a menudo solemos pasar por alto. Este tipo de observación me debería ayudar a mirar dentro y saber qué es lo que quiere mi esencia y qué me lo impide hacerlo. Ahí entra la práctica de la meditación, la Coherencia Cardíaca, hacer un curso de mindfulness o cualquier cosa que nos ayude a conectar con nosotros mismos.

Nota:

Una aclaración sobre el dibujo de cabecera: este triángulo con la punta hacia abajo es una representación de cómo funcionamos; la nutrición, la motivación y el movimiento se unen en la punta inferior apoyándose mutuamente. Si uno falla, es importante intentar buscar en cierta medida que el otro esté bien fuerte. Pero ninguno de estos dos pilares estará fuerte y equilibrado si la línea que está por encima de ellos y uniéndolos como es la parte emocional está mal gestionada y ejerce demasiada presión sobre ellos.
Hierbas y plantas

HIERBAS Y PLANTAS

Los preparados de infusiones son conocidos desde antaño por sus beneficios medicinales, se las emplea diariamente y con gran éxito en numerosas dolencias. Los medicamentos más eficaces contienen, con frecuencia, sustancias activas de origen vegetal.
La experiencia de tantos años en el trato con las plantas ha pasado de generación en generación convirtiéndose hoy en día en una ciencia. Se detectan las sustancias activas, se investigan cuáles son sus efectos y se obtienen conclusiones.

HIERBAS Y PLANTAS

¿Cómo consumirlas?

Dependiendo para qué tipo de dolencia, su gravedad y si es de uso interno o tópico se podría aconsejar un tipo de uso. De hecho, existen muchas formas de consumir plantas medicinales: en pastillas, fumándolas, directamente como ensaladas, como condimento, añadidas en los cocidos, en aceites esenciales, etc.

¿Cómo usarlas?

Las plantas medicinales pueden curar enfermedades, evitarlas y aliviarlas, pero tampoco son remedios milagrosos. Su empleo es conveniente solamente cuando se tienen en cuenta con toda exactitud sus posibilidades y límites de su uso. Por ello es muy importante una correcta preparación y su empleo adecuado: infusiones para uso externo e interno, baño de vapor, cataplasma, vendaje, ablución, fricción, irrigación e inhalación.

¿Dónde encontramos su principio activo?

Sus principios activos son sustancias que la planta ha sintetizado y almacenado en el curso de su crecimiento, casi siempre conviven varios componentes medicinales activos, de los cuales el principal determina la aplicación que tendrá la especie. Los principios activos no se distribuyen uniformemente por toda la planta. Se concentran preferentemente en las flores, las hojas o las raíces, y a veces en las semillas, en los frutos o en la corteza. También el hábitat, su recolección y preparación pueden afectar al contenido de principios activos.

¿Pueden tener contraindicaciones?

Los efectos secundarios e intoxicaciones son muy inusuales, salvo tener alguna alergia específica o se usen especies venenosas, por lo que podríamos decir aventajan a los medicamentos farmacéuticos.

¿Tiene otras utilidades?

Las plantas medicinales activas pueden ser al mismo tiempo especias aromáticas, que se añaden secas o frescas a los alimentos con el fin de mejorar su sabor y hacerlos más digeribles. Es decir, digestión más sencilla, menos pesada y aprovechamiento máximo. Por ello, todas las plantas medicinales que influyen favorablemente sobre el funcionamiento gastrointestinal y la actividad biliar y hepática, son también buenos condimentos si además de lo anterior mejoran el sabor de la comida.
Nos dan también la oportunidad de sustituir las bebidas alcohólicas o azucaradas industriales que invaden bares y supermercados. Disfrutemos relajadamente de una buena infusión sintiendo el calor de la taza en invierno o su frescor en verano, entre nuestras manos, aspirando el aroma de la planta, saboreando sus toques afrutados, amargos, etc.

¿Infusión o decocción?

Para poder disfrutar y beneficiarnos de las múltiples propiedades de las plantas, nos ceñiremos preferentemente sólo a dos formas de consumo, aunque en alguna ocasión podamos hacer alguna salvedad:

LA INFUSIÓN o acción de extraer las partes solubles de la planta (sustancias activas) en agua muy caliente y dejándola unos minutos en reposo.
    Consejos y recomendaciones:
  • Utilizar agua de baja mineralización, nunca del grifo, pues así podremos saborear la planta y no las impurezas del agua. Además, cuanto menos saturada esté el agua mayor potencial tiene de solubilizar las sustancias orgánicas de la planta.
  • No utilizar microondas. Es mejor calentar el agua a fuego lento, que genere burbujas de vapor de agua, que le dará un toque especial a la infusión.
  • Verter el agua sobre las hojas para potencias su sabor.
  • Usar taza de porcelana o cerámica que respeta mejor el sabor y conserva durante más tiempo el calor.
LA DECOCCIÓN o la acción simple de cocer en agua los vegetales, persiguiendo el mismo objetivo que la infusión, extraer las sustancias activas de la planta, siendo la forma ideal para cocinar las raíces o partes más duras de las plantas.
    Consejos y recomendaciones:
  • Desmenuzar la planta.
  • Por regla general, una cucharada de vegetal por taza de agua.
  • Llevar a ebullición y dejar hervir a fuego lento unos quince minutos.
  • Filtrar la decocción en caliente.

Relación de plantas más usuales y sus propiedades:

Anís estrellado

Anis estrellado

Caléndula

Caléndula

Canela

Canela

Cardamomo

Cardamomo

Cilantro

Cilantro

Clavo

Clavo

Cúrcuma

Cúrcuma

HierbaLuisa

Melisa

Jengibre

Jengibre

Melisa

Melisa

Menta piperita

Menta piperita

Orégano

Orégano

Regaliz

Regalíz

Romero

Romero

Tomillo

Tomillo
meditación

MEDITACIÓN Y MICROBIOTA

Para entender la importancia de la meditación, antes hemos de comenzar a conocer nuestro sistema nervioso, para comprender los profundos cambios que podemos llegar a alcanzar.

MEDITACIÓN Y MICROBIOTA

La mente humana es la única que tiene la capacidad de verse a sí misma, ser consciente de lo que piensa o motiva en un momento dado. Básicamente esto es meditar.

En nuestra rutina nos dejamos llevar. Actuamos de forma automática sin pensar porqué lo hacemos, simplemente nos situamos en la repetición porque nos hace sentir cómodos, ofreciéndonos una satisfacción inmediata, que nos acabará pasando factura.

Esa forma de hacer instintiva domina prácticamente todos los actos de nuestra vida, generando muchos de ellos problemas de salud por sedentarismo, malos hábitos y mala alimentación.

Por eso es tan importante el acto de atención consciente o meditación. En ese momento podemos ver qué es lo que nos mueve a hacer según qué actos y por tanto poder elegir, en lugar de dejarnos llevar.

En resumen, ¿cómo puede ayudarnos la práctica de la meditación, atención consciente o mindfulness?:
  • Respondiendo positivamente y no reaccionando al stress.
  • Reeducando nuestros hábitos.
  • Regulando nuestras emociones, tomando conciencia de las necesidades de cambio.
  • Cambiando la mirada cuidando nuestra alimentación.
Entonces, podríamos afirmar que la meditación es lo único que nos desliga de la predestinación y por tanto nos hace libres. Ver este interesante artículo del Catedrático de Medicina en la Universidad de Massachusetts Dr. Jon Kabat-Zinn.

¿La genética nos predestina?



La mayoría de corrientes filosóficas opinan que tanto las plantas como los animales no tienen libertad de elección o libre albedrío, por tanto, están totalmente predeterminados.

La biología es la ciencia de la vida estudiando la estructura de los seres vivos y sus procesos vitales. Hemos acumulado tanta información sobre las plantas y animales que podemos predecir hasta el año en que se producirá la extinción de una especie.

Pero entonces qué pasa con el ser humano. ¿No nos comportamos igual que los animales? Tenemos una herencia genética que define estatura, color de ojos y pelo, predisposición a enfermedades….y un largo etcétera. A esto le añadimos el clima, costumbres, cultura del país donde nacemos; forma de vida, hábitos y creencias de nuestra familia; la escuela con una enseñanza reglada y las amistades y compañías, similares a nosotros, que refuerzan nuestras creencias y forma de hacer….., entonces, que nos diferencia de los animales. Estamos programados en cierta medida para hacer lo que tenemos que hacer y a eso no se le llama ¡predestinación!. Por tanto ¿estamos condenados a padecer las enfermedades que el destino nos tiene reservadas?.

¿La ciencia que dice al respecto?

Durante más de cuatro siglos se ha creído que “el cerebro es lo que es” y que nada puede cambiarlo, que era prácticamente inmutable y el cerebro que se tiene a los 18 años es el que se tendrá durante toda la vida. Por suerte, en las últimas décadas, se ha comprobado que el cerebro está cambiando continuamente con nuestros pensamientos y experiencias y que tiene la capacidad de cambiarse a sí mismo. Esta propiedad es la neuroplasticidad, que debemos aprovechar para reorganizar nuestro cerebro, y como demuestran los estudios, se puede hacer durante toda la vida.

¿Pero es suficiente con la atención consciente?



Hemos de aprender a dirigir nuestra atención consciente y uno de los objetivos principales es observar nuestra motivación, pues de ésta aparecerán una serie de emociones que pueden ayudarnos a sanar o todo lo contrario. Así, hablaremos de una motivación positiva cuando nos lleve a estados emocionales positivos: serenidad, amor, alegría, etc., o por el contrario a estados emocionales negativos como el enfado, culpa, celos, etc.

Creo que un ejemplo nos ayudará a entenderlo mejor. Si acudimos al gimnasio con la motivación egoísta de ponernos más fuertes y atractivos para poder seducir a otras personas, el resultado seguramente será un estado emocional de frustración porque seguramente no conseguiremos lo que esperábamos. Sin embargo, si vamos al gimnasio con la motivación de estar sanos para poder ayudar o simplemente para no ser una carga para los demás, nuestro estado emocional será mucho mejor.

Nuestro sistema nervioso



Nuestro sistema nervioso se divide en somático (de control voluntario) y vegetativo (ajeno al control voluntario).

El sistema vegetativo, que es el que nos interesa para este tema, se divide a su vez en: simpático (pone al cuerpo en alerta), parasimpático (reduce funciones induciendo a la relajación) y entérico (fibras nerviosas vegetativas y ganglios. Aquí se incluye el sistema nervioso de nuestra pared intestinal que funciona con total independencia del sistema nervioso central -cerebro y médula espinal-).


Interesante vídeo que solo te llevará 5 minutos, donde se explica cómo las bacterias intestinales son las que transforman en última instancia la comida en alimento y nutrientes. Incluso tenemos bacterias que combaten los tóxicos que ingerimos.

Nuestro sistema nervioso en el intestino, como hemos visto en el sistema entérico, es autónomo y además de regular nuestro sistema inmunológico también lo hace con nuestros estados emocionales (ansiedad, tristeza, etc).

El vientre y el cerebro se comunican constantemente. La primera vía de comunicación es el nervio vago. La segunda vía es la sangre. Las moléculas del intestino, los neurotransmisores, caminan por vía sanguinea hasta las diferentes zonas de nuestro cerebro (ver sistema neuroendrocrino).

Para tener un buen cerebro en la cabeza, necesitamos un buen cerebro en el vientre. Los dos están íntimamente relacionados. Los mensajes que emiten funcionan en ambas direcciones, pero lo impresionante es que el 80% de estos mensajes se producen desde el vientre hacia el cerebro de la cabeza.
Nunca es tarde para aprender y poder experimentar una mayor sensación de control sobre nuestras vidas y sobre nuestras decisiones. Con la práctica de la meditación o el mindfulness tenemos la gran oportunidad de poder manejar los estados mentales negativos que perjudican nuestra salud.

¿Cómo afecta el estrés a nuestro intestino?



En primer lugar veamos una definición del estrés en biología: Conjunto de alteraciones que se producen en el organismo como respuesta física ante determinados estímulos repetidos, como por ejemplo el frío, el miedo, la alegría, etc.

Por tanto hemos de diferenciar entre el estrés positivo o eustrés que es una sensación adaptativa de estímulo y motivación para afrontar retos y que puede llevarnos a experimentar emociones agradables. Generalmente relacionado con la creatividad, la imaginación y el talento.

Y el estrés negativo o distrés, que son aquellas situaciones en que nos exigimos un exceso de esfuerzo en relación a la tarea a realizar y va acompañado siempre de un desorden fisiológico.

El distrés provoca una respuesta de lucha o huída, lo que estimula una liberación de corticotropina y de catecolaminas en varias partes del cuerpo producidas por la hipófisis y las glándulas suprarrenales que perturban la microbiota. Esta alteración de la población microbiana altera la función de barrera intestinal afectando la regulación de neurotransmisores (para ver el informe de investigación clica aquí).

Conclusión: ¿Cómo actúa la meditación en nuestra microbiota?



La meditación ayuda a regular la respuesta al estrés, suprimiendo así los estados de inflamación crónica y manteniendo la función saludable de la barrera intestinal. Una microbiota sana produce ácidos grasos de cadena corta que ejercen de antiinflamatorio y con efectos antitumorales.

Os animamos a visualizar el PowerPoint Online de la Doctora Marta Lacoste pinchando aquí, donde se explica esta íntima relación existente entre la meditación o Mindfulness y la microbiota intestinal.