Células intestinales


Cuál es el origen de la permeabilidad intestinal y qué consecuencias tiene y cómo podemos mejorarlo.

SÍNDROME DE PERMEABILIDAD INTESTINAL

El intestino: parte fundamental de nuestro sistema digestivo

Cada vez que comemos un alimento, el sistema digestivo se encarga de transformar este en energía que utilizamos para nuestras actividades de la vida diaria así como de desmenuzarlo para utilizar los principios inmediatos de que se compone para multitud de funciones (lee el apartado sobre MACRONUTRIENTES clicando aquí).

Para que ello se realice de manera adecuada, los principios inmediatos deben ser absorbidos por las microvellosidades de las células intestinales o enterocitos del intestino delgado.

Entonces, ¿qué es el Síndrome de Permeabilidad Intestinal (SPI)?

Es la situación que se produce cuando entre los enterocitos se abre un espacio entre célula y célula. Al ocurrir eso, muchas moléculas que no podrían atravesar las microvellosidades intestinales, pasan a través de las células intestinales por los espacios generados yendo a pasar al torrente sanguíneo, dónde nuestro sistema inmunitario los detectará como elementos que no deben estar en nuestra sangre generando una reacción inflamatoria.

¿Qué enfermedades están relacionadas con un SPI?

Hoy en día se sabe que las siguientes enfermedades están directamente relacionadas con el SPI:

  1. Enfermedades autoinmunes (especialmente diabetes tipo 1 y enfermedad celíaca).
  2. Síndrome de mala absorción: ello generará signos y síntomas por una mala absorción de nutrientes.
  3. Intolerancias alimentarias: a menudo, cuando se sufre de alguna intolerancia alimentaria se debe a un SPI.
  4. Enfermedades neurodegenerativas (Parkinson, Alzheimer, Esclerosis Múltiple): los SPI provocan un bloqueo de la irrigación de sangre al cerebro, lo que provoca una mala nutrición de nuestras neuronas (ver sistema nervioso). Además, los procesos que cursan con inflamación intestinal se ha demostrado que tienen una relación directa con este tipo de enfermedades.
  5. Inflamación sistémica: el SPI genera procesos inflamatorios generalizados. Y todas las enfermedades se relacionan siempre con este tipo de procesos.

¿Cómo sé si sufro de SPI?

Los criterios Roma IV indican los siguientes síntomas y signos como predictores de SPI:

  1. Dolor crónico (más de 4 días al mes) y gases.
  2. Alteración del tránsito intestinal: estreñimiento, diarrea o alternancia de ambos.
  3. Vientre plano por la mañana o muy hinchado por la noche.
  4. Padecer una enfermedad digestiva: enfermedad de Crohn, síndrome del intestino irritable.
  5. Intolerancia a ciertos alimentos (productos lácteos de vaca, trigo, etc).
Si sufre alguna de las situaciones anteriores, es muy posible que tenga un SPI.

¿Es posible sanar un SPI?

Sí, es posible. Es necesario aumentar una sustancia denominada butirato, un tipo de ácido graso de cadena corta metabolizado por la microbiota intestinal tras la ingesta de hidratos de carbono procedentes de los vegetales ricos en fibra no absorbible (ver estudio).

¿Qué alimentos son más recomendables?

El Dr. Alessio Fasano recomienda aumentar la ingesta de alimentos con prebióticos. El producto más importante que queda después de la descomposición de estos alimentos por la microbiota son los AGCC. Éstos ayudan a que el intestino acumule linfoticos T reguladores con probadas propiedades antiinflamatorias. Entre los alimentos se recomienda:

  • Tomates
  • Frutas
  • Frutos secos
  • Aceite de oliva virgen de primera prensada en frío
  • Verduras de hoja verde
  • Pescados ricos en ácidos grasos omega 3:
    1. Sardinas : la mejor opción, al ser peces de pequeño calibre que no acumulan metales pesados en sus células grasas así como por su precio (es importante que no las hagamos a la plancha ya que perderemos sus grasas)
    2. Salmón.
Y especialmente por ser ricos en pectinas:
  • Manzana
  • Zanahoria

¿Qué puede provocar un SPI?

El SPI vendrá provocado por aquellas situaciones que generan inflamación y pérdida de la mucosa intestinal. Estas situaciones son fundamentalmente dos:

  1. Exceso de ingesta de comida rica en grasa y proteína animales: una ingesta rica en este tipo de nutrientes generará cambios en nuestra microbiota intestinal.
  2. Estados de estrés mantenido: estos estados provocan la misma situación que el caso anterior.

¿Por qué se producen los espacios entre las células intestinales?

El Dr. Alessio Fasano describió en el año 2000 una sustancia proteica denominada Zonulina que cuando se genera en exceso, provoca que el complejo proteico que mantiene bien unidas las células intestinales pierdan esta capacidad.

Parece que el aumento de la zonulina se relaciona con un aumento de presencia de citocinas, moléculas que se generan en procesos inflamatorios producidas por linfocitos, células de la serie blanca pertenecientes al sistema inmunitario (ver estudio).

¿Cuáles son las moléculas que pueden atravesar la membrana intestinal en un SPI?

Fundamentalmente son:

  1. Aquellas moléculas que provienen de los alimentos que no han sido desmenuzados en sus principios inmediatos, en especial:
    • Lactosa (el azúcar que se encuentra en la leche): los adultos no poseemos una enzima denominada lactasa, que rompe la lactosa en dos tipos de azúcares simples (glucosa y galactosa).
    • Gluten (proteína presente en diversos tipos de cereales): generalmente, las personas que tiene problemas con el gluten, es debido a que sufren SPI, ya que este tipo de proteína sin desmenuzar en sus aminoácidos esenciales, al pasar al torrente sanguíneo generará los habituales problemas asociados con la ingesta de esta.

  2. Toxinas : los alimentos y bebidas que ingerimos pueden venir acompañados de diferentes tipos de tóxicos que si se sufre de SPI pasarán a la sangre generando una reacción exagerada de nuestro sistema inmune.

  3. Microorganismos: al igual que las toxinas, los alimentos y bebidas que ingerimos pueden venir acompañados de diferentes tipos de microorganismos potencialmente patógenos. Si estos no atravesaran nuestros intestinos, nuestra microbiota intestinal, si es lo suficientemente diversa, se encargará de evitar que generen problemas. Pero al pasar al torrente sanguíneo, debe ser nuestro sistema inmune el que se encargue de ellos.

¿Debo evitar algunos alimentos?

Efectivamente, el Dr. Alessio Fasano recomienda evitar alimentos pro-inflamatorios como:

  • Fritos
  • Bebidas gaseosas
  • Azúcares refinados
  • Grasas saturadas
  • Alimentos procesados

¿Puedo hacer algo más?

Dado que el estrés es también uno de los factores desencadenantes, es muy recomendable la práctica del ejercicio físico, la meditación o la coherencia cardíaca.
Publicado en ARTÍCULOS, dolencias.

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