Consejos de alimentación

Unos consejos para adquirir unos hábitos que nos ayudarán a estar más saludables.

CONSEJOS DE ALIMENTACIÓN

¿Qué y cómo debemos comer para evitar enfermedades?



Estudios empíricos realizados sobre la población más longeva ha demostrado que para poder cumplir muchos años con una buena salud se ha de:

  • Comer poco prolonga la vida y la hace más saludable pero, como siempre, no hay que caer en los extremos de llegar a la desnutrición.
  • Comer natural porque contiene más nutrientes. Consumir alimentos procesados nos puede llevar a ser más propensos a sufrir alergias y empeorar nuestro sistema inmune.
  • Comer variado dentro de cada grupo o categoría de alimentos y especialmente carbohidratos complejos y fibra.
Para redondear esta triada habría que añadir unos fuertes lazos familiares y de amistad.

¿Hay algún alimento que debamos evitar?

Tendríamos que tener cuidado para evitar o consumir el mínimo posible de estos tres grupos de alimentos y sus derivados:

  • Los lácteos en general porque genera mucosidad, dificulta la absorción de nutrientes, puede generar entornos ácidos en el espacio extracelular y estados pro-inflamatorios productores de todo tipo de enfermedades y produce alergias y sensibilidad especialmente la intolerancia a la lactosa.
  • Las harinas refinadas porque son una fuente rápida de azúcar en sangre, que al hacerse en exceso y de forma tan rápida que el cuerpo no consigue quemarlo y lo acumula en forma de grasa.
  • El azúcarrefinado que se produce de forma artificial sin ningún aporte de vitaminas y minerales, siendo el responsable de la mayor parte de enfermedades que se desarrollan en nuestro cuerpo.

¿Qué comer en caso de enfermedad?

El método de prevenir y controlar la enfermedad es cambiar nuestra alimentación, pues ésta es muy importante para el microbioma. Los cambios dietéticos pueden tener un gan impacto en la transformación de nuestra microbiota intestinal para convertirla en un ecosistema saludable. Seguramente cada caso es distinto y dependiendo el tipo de dolencia tendríamos que investigar para:

  • Ingerir alimentos que nos favorecen en el proceso de curación.
  • Evitar alimentos que nos puedan perjudicar.
  • El ayuno terapéutico guiado por profesionales de la salud puede ayudar también en muchas transtornos.

¿Es sana la proteína animal?

La proteína de origen animal es más nutritiva y completa que la vegetal, pero deberíamos tener mucho cuidado de no abusar de ella.

¿Es peligrosa la dieta vegana?

Todos los nutrientes que el cuerpo necesita los podemos encontrar en una dieta vegana. Pero ésta ha de ser planeada y programada para evitar cualquier déficit alimentario. Esta dieta obedece a la compasión, es decir, a una fuerte emoción que surge tras observar que la industria agroalimentaria somete a los animales a un enorme sufrimiento que deseamos evitar.

¿Son mejores los productos ecológicos?

Desde el punto de vista de la salud, no hay ninguna base científica para asegurar que los productos ecológicos sean mejores que los convencionales. Generalmente se culpa a éstos últimos de falta de vitaminas y minerales, pero esto es debido a que se recogen verdes y recorren muchos kilómetros antes de llegar a nuestra mesa, lo mismo que podría pasar con los primeros. Con un pequeño consumo diario de agua de mar podríamos cubrir perfectamente nuestra necesidad de minerales.

Si no tenemos en cuenta el factor nutricional, pero atendemos a un sentimiento de amor por el prójimo y la naturaleza, sin duda sería mejor optar primero por los productos de proximidad que garantizan la biodiversidad y evitan la contaminación ambiental ocasionada por su transporte a cientos y miles de kilómetros de distancia, y en segundo lugar por los productos ecológicos para evitar las negativas consecuencias que los agentes químicos usados tienen sobre la tierra, las aguas freáticas y la salud de los propios agricultores que están en contacto con ellos.

¿Son sanos los alimentos transgénicos o modificados genéticamente?

Se les puede atribuir alguna ventaja como la de ser más resistentes a enfermedades o inclemencias meteorológicas, pero sus riesgos (ambientales, económicos y sobre la salud humana) son demasiado elevados para considerarlos seguros.
Publicado en ARTÍCULOS, salud.

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