Decálogo de la salud


“Cuando la ignorancia acaba, aparece nuestra Naturaleza Original”


(frase extraída del vídeo de youtube Zen Hermits Living in the Zhongnan Mountains China Documentary .The Cloaked Hermit)

EL DECÁLOGO DE LA SALUD

La salud es un estado del cuerpo que depende no sólo de un factor aislado, sino de un conjunto de cosas. Por eso, desde La Bacteria Feliz hemos desarrollado un método que hemos denominado MÉTODO NEMO, en recuerdo del Capitán Nemo, del libro Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne, ya que con él puedes entrar y bucear en tu océano interior (no en vano somos aproximadamente un setenta por ciento de agua), y capitanear todos los aspectos de tu vida que pueden afectar a tu salud.

El MÉTODO NEMO, acrónimo de las palabras NUTRICIÓN, EMOCIÓN, MOTIVACIÓN/MOVIMIENTO y OBSERVACIÓN, es pues un método para la mejora del terreno del ser humano. Pensado a modo de manual para el autocuidado, cada uno de los aspectos descritos pretende abordarlos desde la siguiente visión:

Nutrición:

Deberíamos recordar que hay que comer cuando tenemos hambre, adaptar nuestra alimentación a nuestras necesidades según nuestra forma de ser y sentir y practicar ayunos de vez en cuando. Asimismo, es importante también tener en cuenta que nos nutrimos de elementos líquidos y gaseosos como el oxígeno, por lo que es importante ver qué calidad de agua bebemos o aire respiramos.

Emoción:

Deberíamos observar qué emociones nos dominan más habitualmente y hacernos conscientes de ellas sin juzgarlas. Sólo observarlas, sentirlas y aceptarlas.

Motivación y movimiento:

Ambas palabras tienen el mismo origen etimológico; del vocablo latín motivus. Y es que ante todo, a pesar de que queramos salir de cualquier situación que nos esté impidiendo ser seres humanos completos, si no encontramos la motivación suficiente, no seremos capaces de hacer los cambios que necesitamos para mejorar nuestra situación. Y por supuesto, los cambios requieren de una acción en movimiento. Y es que tal y como reza un famoso aforismo chino, “bisagra que no se mueve, se oxida”. Para ello, debemos buscar alguna actividad que nos guste para poner a nuestro cuerpo en movimiento. Aunque sea sólo salir a la calle para pasear cada día un rato.

Observación:

Aunque estemos comiendo aquello que se supone que es lo correcto, tengamos nuestras emociones reguladas de una manera saludable y estemos lo suficiente motivados y en movimiento para hacer los cambios requeridos, si no hay una acción de observación externa e interna, difícilmente acabaremos de cambiar nuestro terreno para que la naturaleza sepa poner las cosas en el sitio que le corresponden para la recuperación de la salud de ese ser humano.

  1. Observación externa: es la observación de aquellos factores externos a nosotros como pueden ser los factores climáticos o los tóxicos que nos rodean (aquellos que ingresamos a través de lo que comemos, lo que respiramos o lo que nos ponemos en la piel y las mucosas) de una manera continuada que debemos vigilar. Asimismo, veremos nuestro entorno físico; cómo es mi casa, qué tengo en ella, ¿todo lo que hay en ella, realmente lo necesito? ¿por qué tengo lo que tengo? Y por otro lado, debemos ser muy honestos con nosotros mismos ya que buscaremos aquellas cosas que me molestan o disgustan de mi entorno: mi familia, mi trabajo, mis relaciones,…

  2. Observación interna: en este punto entra la observación de nuestros “tóxicos interiores” en forma de esa conversación que tenemos con nosotros mismos y esas sensaciones que nuestro cuerpo detecta (como la incomodidad de estar con alguien o en algún sitio) y que a menudo solemos pasar por alto. Este tipo de observación me debería ayudar a mirar dentro y saber qué es lo que quiere mi esencia y qué me lo impide hacerlo. Ahí entra la práctica de la meditación, la Coherencia Cardíaca, hacer un curso de mindfulness o cualquier cosa que nos ayude a conectar con nosotros mismos.

Nota:

Una aclaración sobre el dibujo de cabecera: este triángulo con la punta hacia abajo es una representación de cómo funcionamos; la nutrición, la motivación y el movimiento se unen en la punta inferior apoyándose mutuamente. Si uno falla, es importante intentar buscar en cierta medida que el otro esté bien fuerte. Pero ninguno de estos dos pilares estará fuerte y equilibrado si la línea que está por encima de ellos y uniéndolos como es la parte emocional está mal gestionada y ejerce demasiada presión sobre ellos.
Publicado en ARTÍCULOS, salud.

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