Hierbas y plantas

Los preparados de infusiones son conocidos desde antaño por sus beneficios medicinales, se las emplea diariamente y con gran éxito en numerosas dolencias. Los medicamentos más eficaces contienen, con frecuencia, sustancias activas de origen vegetal.
La experiencia de tantos años en el trato con las plantas ha pasado de generación en generación convirtiéndose hoy en día en una ciencia. Se detectan las sustancias activas, se investigan cuáles son sus efectos y se obtienen conclusiones.

HIERBAS Y PLANTAS

¿Cómo consumirlas?

Dependiendo para qué tipo de dolencia, su gravedad y si es de uso interno o tópico se podría aconsejar un tipo de uso. De hecho, existen muchas formas de consumir plantas medicinales: en pastillas, fumándolas, directamente como ensaladas, como condimento, añadidas en los cocidos, en aceites esenciales, etc.

¿Cómo usarlas?

Las plantas medicinales pueden curar enfermedades, evitarlas y aliviarlas, pero tampoco son remedios milagrosos. Su empleo es conveniente solamente cuando se tienen en cuenta con toda exactitud sus posibilidades y límites de su uso. Por ello es muy importante una correcta preparación y su empleo adecuado: infusiones para uso externo e interno, baño de vapor, cataplasma, vendaje, ablución, fricción, irrigación e inhalación.

¿Dónde encontramos su principio activo?

Sus principios activos son sustancias que la planta ha sintetizado y almacenado en el curso de su crecimiento, casi siempre conviven varios componentes medicinales activos, de los cuales el principal determina la aplicación que tendrá la especie. Los principios activos no se distribuyen uniformemente por toda la planta. Se concentran preferentemente en las flores, las hojas o las raíces, y a veces en las semillas, en los frutos o en la corteza. También el hábitat, su recolección y preparación pueden afectar al contenido de principios activos.

¿Pueden tener contraindicaciones?

Los efectos secundarios e intoxicaciones son muy inusuales, salvo tener alguna alergia específica o se usen especies venenosas, por lo que podríamos decir aventajan a los medicamentos farmacéuticos.

¿Tiene otras utilidades?

Las plantas medicinales activas pueden ser al mismo tiempo especias aromáticas, que se añaden secas o frescas a los alimentos con el fin de mejorar su sabor y hacerlos más digeribles. Es decir, digestión más sencilla, menos pesada y aprovechamiento máximo. Por ello, todas las plantas medicinales que influyen favorablemente sobre el funcionamiento gastrointestinal y la actividad biliar y hepática, son también buenos condimentos si además de lo anterior mejoran el sabor de la comida.
Nos dan también la oportunidad de sustituir las bebidas alcohólicas o azucaradas industriales que invaden bares y supermercados. Disfrutemos relajadamente de una buena infusión sintiendo el calor de la taza en invierno o su frescor en verano, entre nuestras manos, aspirando el aroma de la planta, saboreando sus toques afrutados, amargos, etc.

¿Infusión o decocción?

Para poder disfrutar y beneficiarnos de las múltiples propiedades de las plantas, nos ceñiremos preferentemente sólo a dos formas de consumo, aunque en alguna ocasión podamos hacer alguna salvedad:

LA INFUSIÓN o acción de extraer las partes solubles de la planta (sustancias activas) en agua muy caliente y dejándola unos minutos en reposo.
    Consejos y recomendaciones:
  • Utilizar agua de baja mineralización, nunca del grifo, pues así podremos saborear la planta y no las impurezas del agua. Además, cuanto menos saturada esté el agua mayor potencial tiene de solubilizar las sustancias orgánicas de la planta.
  • No utilizar microondas. Es mejor calentar el agua a fuego lento, que genere burbujas de vapor de agua, que le dará un toque especial a la infusión.
  • Verter el agua sobre las hojas para potencias su sabor.
  • Usar taza de porcelana o cerámica que respeta mejor el sabor y conserva durante más tiempo el calor.
LA DECOCCIÓN o la acción simple de cocer en agua los vegetales, persiguiendo el mismo objetivo que la infusión, extraer las sustancias activas de la planta, siendo la forma ideal para cocinar las raíces o partes más duras de las plantas.
    Consejos y recomendaciones:
  • Desmenuzar la planta.
  • Por regla general, una cucharada de vegetal por taza de agua.
  • Llevar a ebullición y dejar hervir a fuego lento unos quince minutos.
  • Filtrar la decocción en caliente.

Relación de plantas más usuales y sus propiedades:

Anís estrellado

Anis estrellado

Caléndula

Caléndula

Canela

Canela

Cardamomo

Cardamomo

Cilantro

Cilantro

Clavo

Clavo

Cúrcuma

Cúrcuma

HierbaLuisa

Melisa

Jengibre

Jengibre

Melisa

Melisa

Menta piperita

Menta piperita

Orégano

Orégano

Regaliz

Regalíz

Romero

Romero

Tomillo

Tomillo
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